2018, año para los autónomos

No voy a hablar de posibilidades. Voy a hablar de realidades.

Las leyes y normas deben estar pegadas a la vida de las personas a las que sirven. Y por eso sé que 2018 es el año en el que los autónomos van a sentir, de verdad, que alguien se ha preocupado por ellos y les ha tratado como se merecen. Son el motor de la economía y lo justo es que su protección social sea la misma que la de los trabajadores por cuenta ajena a los que ellos mismos contratan.

El 1 de enero ya entraron en vigor todas las medidas que recogía la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo. Sus efectos los vamos a notar pronto. El más llamativo quizá el 2 de febrero cuando conozcamos los datos de nuevos autónomos. Ahora que la tarifa plana de 50 euros se ha ampliado a un año no cambio mi profesión de agente comercial a adivino si afirmo que va a ser una afiliación histórica. Muchos son los que llevan unos meses esperando para darse de alta como autónomo. La previsión es que haya 65.000 autónomos más en 2018 y que el conjunto del colectivo cree otros 70.000 empleos asalariados. Es decir, esperamos que los autónomos generen un total de 135.000 empleos netos el próximo año. La tarifa plana está logrando reducir la economía sumergida: 450.000 empleos irregulares afloraron del casi 1.300.000 autónomos que se han acogido a ella.

2018 es el año en el que se han eliminado injusticias enquistadas. Hasta hace una semana un autónomo que se daba de alta, por ejemplo, un 17 de enero debía pagar todo el mes. Y lo mismo si se daba de baja. ¿En qué cabeza cabe eso en un mundo de tecnología y respuesta inmediata? Poderte dar de alta o baja en el RETA hasta tres veces al año y que la cuota se ajuste a los días que estás de alta, además de poder cambiar cuatro veces al año la base de cotización es poder ajustar cotizaciones a ingresos y así estar todo lo protegido que quieras estar.

¿Y si te jubilas? Lo mismo. Ya no tendrás que esperar al mes siguiente para empezar a percibir tu pensión. 60.000 autónomos van a beneficiarse de esta medida. 60.000 taxistas, comerciantes, hosteleros, educadores que han trabajado tanto que se merecen empezar a percibir su pensión desde el principio. Jubilados, que, por cierto, van a poder compatibilizar al 100% su pensión de jubilación y la actividad por cuenta propia siempre que tengan al menos a un trabajador a su cargo. Se fomenta así la trasmisión de conocimientos y el relevo generacional y se da la oportunidad a aquellos que quieren seguir defendiendo el trabajo de toda su vida de hacerlo de la mejor manera posible.

Algunas medidas como las relacionadas con maternidad y conciliación, así como las relativos a las bonificaciones para la contratación a familiares y discapacitados ya entraron en vigor en octubre.

2018 debe dar un paso más. Ser el Año para los Autónomos. Y por eso vamos seguir luchando para que se dejen de dar quebraderos de cabeza ajenos a su negocio a los autónomos. Necesitamos que los aplazamientos de impuestos que se acaban de confirmar tengan un sistema fijo sin tener que negociarlo año a año, y lo mismo para los módulos. Queremos que los trabajadores por cuenta propia –cuyos ingresos se lo permitan— puedan realizar aportaciones voluntarias a la Seguridad Social al final de cada ejercicio. Eso les servirá para elevar su base de cotización sin modificar su cuota mensual.

Es imprescindible que los autónomos que demuestren unos ingresos anuales entre el SMI y la base mínima se les aplique una cotización reducida. Y, los que estén por debajo del SMI, paguen una tarifa de 50 euros. Es necesario definir la habitualidad y regular la figura del autónomo a tiempo parcial, rediseñar la prestación por cese de actividad, establecer quitas en las deudas con Hacienda y la Seguridad Social cuando un autónomo debe liquidar su negocio y “destopar” las bases máximas a partir de los 47 años.

Queda mucho trabajo por hacer, sí. Hemos puesto los cimientos. Ahora, a levantar un perfecto hogar.

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64,5%, crecemos en responsabilidad

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a través de la Dirección General de Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas ha vuelto a medir el peso relativo de las Organizaciones de Autónomos entre el colectivo en 2016.

Y hemos vuelto a crecer. Gracias a vuestra confianza.

Cada año la Dirección General de Trabajo Autónomo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social cuantifica el peso relativo de las organizaciones de autónomos que sirve como base para el acceso a diferentes programas públicos, así como para el reparto de diferentes ayudas públicas.

Para su cálculo, se  utilizan prácticamente los mismos criterios que establece el Estatuto del Trabajo Autónomo en su artículo 21 para medir la implantación en el territorio nacional: sedes permanentes y recursos humanos repartidos por las diferentes comunidades autónomas y provincias de las organizaciones de autónomos. El único criterio que no utiliza y está pendiente de desarrollar es el de la afiliación.

Quiero dejar muy claro que estaremos encantados de que ese criterio, el de la afiliación, se añada a los criterios que ya se miden para asignar el peso relativo de cada asociación.

ATA es actualmente la mayor organización de autónomos y ostenta un relativo entre los trabajadores por cuenta propia, del 64,5%, lo que se traduce en una representación de casi de dos de cada tres autónomos. Además hemos crecido en un solo año 6 puntos. En 2016 acreditamos un 58,48% de peso relativo. En dos años hemos acreditado 16 puntos más en esa medición oficial del peso relativo de las organizaciones con respecto a los autónomos en España. Es la confirmación del trabajo bien hecho y del empeño que ponemos cada día en mejorar las condiciones de los autónomos con propuestas reales y realistas que este año se ha visto reflejado en la aprobación de la Ley de Autónomos y que ahora da paso a más trabajo en la Subcomisión del Congreso.

No puedo estar más orgulloso del trabajo realizado por mis compañeros de ATA. Tenemos una enorme responsabilidad que asumimos.

Con un baúl lleno de novedades

Cual baúl de la Piquer (qué mayor me siento a veces diciendo estas cosas…) los asesores de ATA, los técnicos, los presidentes y yo recorremos España estos días cargados de explicaciones. Hay que hacer llegar a todos los autónomos las novedades que ha traído la Ley de Autónomos. Lo que ya está en vigor y lo que entrará el 1 de enero.

Mucho hemos luchado para que se ampliara la tarifa plana, para que reemprender fuera más sencillo, para que se reconociera el accidente in-itinere, para que los autónomos pudiesen cambiar de base cuatro veces al año, y darse de alta y baja hasta tres para así adecuar su cuota a sus ingresos, que fuese más fácil conciliar… pero de nada sirve conseguir si luego no se comunica y se explica.

Los teléfonos  de las sedes de ATA no paran. Muchos son los autónomos que nos llaman, muchos los emprendedores que necesitan una aclaración.

Pues para eso estamos.

Las jornadas, gratuitas, se pueden ver en nuestra web: http://ata.es/eventos-ata/.

Porque, insisto, no sólo hay que firmar y aprobar leyes, además deben ser útiles. Y esta lo es.

Voy a poner un ejemplo

Voy a poner un ejemplo.

Nos situamos en una calle céntrica de una localidad de menos de 20.000 habitantes en Gerona. Un precioso rincón muy visitado por turistas de todas las regiones del mundo.

En un local, a pie de calle, un ciudadano europeo decide abrir un bar. Un coqueto local de copas con comida de fusión catalana y oriental. Y lo abre.

Sin licencia de apertura, sin permisos sanitarios, sin dar de alta la actividad, sin contratar a sus empleados, sin rotular la fachada según las normas de Patrimonio, sin carta con indicaciones de alérgenos, permitiendo fumar dentro de sus instalaciones, cerrando fuera de horario, permitiendo un volumen de ruido muy superior a lo establecido, vendiendo alcohol a menores y sin ofrecer ninguna facilidad de entrada a personas con diversidad funcional.

¡Horror!

La pregunta es, ¿qué le pasaría a ese autónomo? Si es que es autónomo porque en ese aspecto, puestos a ser independiente en su conducta y no acatar norma alguna…

La respuesta es que las multas y la responsabilidad penal por tantas y tantas cosas no tardarían en llegar.

Pero no hay que ser tan exagerado. Nos quedamos en cosas más concretas. ¿Qué le pasa a un autónomo que lo tiene todo en regla y no quiere rotular su negocio en un idioma porque ya lo ha hecho en la otra lengua oficial del territorio donde tiene su negocio? Pues que le multan. ¿Qué pasa si un autónomo no facilita al cliente una hoja de reclamación? Que le sancionan. ¿Qué le pasa a un taxista que trabaja en el día obligatorio que tienen estipulado de descanso?

Las normas, se pueden cambiar, mejorar y evolucionar. Pero están para cumplirlas y jugando todos lo mismo, crecer y superar obstáculos. Y aunque no sepamos las leyes, sí nos sabemos eso de ‘la ignorancia de la Ley no exime de su cumplimiento’. Cuánto más grave es aún saltarse la ley voluntariamente, haciendo como dice el slogan, una república independiente de mi casa.

Qué derecho tiene un gobierno que debe exigir y velar para que los ciudadanos cumplamos las Leyes de saltarse a la torera todas las normas y dar así el peor ejemplo que se puede dar. Con qué derecho va pedir después respeto y que se acaten sus normas.

Los autónomos sufrimos día a día trabas y morosidad. Eliminarlas es lo que deben hacer nuestros representantes políticos, no ponernos más. Sumemos, no dividamos. Lo de levantar muros es de otro siglo.

Más mujeres, más empleadores, más societarios, más consolidados

Llevo tiempo sin escribir.

Pero no, no estaba escondido ni de vacaciones. Hemos estado trabajando duro con la redacción de la nueva Ley que espero pronto apruebe el Senado y podamos empezar a explicar, sin titubeos, las nuevas medidas a los autónomos. Sin dejar de decir que ahora en la Subcomisión seguimos empeñados en reformar todo lo que hasta ahora no se ha podido cambiar. Son horas de negociaciones y de justificaciones. Son horas de hacer muchos números, pero para eso estamos. 

Una de las motivaciones es lograr que los autónomos ya consolidados puedan aligerar el peso de las trabas que les asfixian y que los nuevos consoliden sus negocios. Crecer de manera competitiva es la mejor forma de crear empleo (el suyo y el otros, os recuerdo).

Se han recuperado 2 de cada 3 autónomos que se perdieron con la crisis pero aún hay 162.000 autónomos menos que en 2008. Y de los autónomos que han ido lanzándose a la aventura de ser su propio jefe en la última década hay un perfil distinto al que solíamos tener.

Las autónomas ya son el 35,4% del total de autónomos frente al 32% que eran hace 10 años. hay un 5% más de autónomos societarios. Ya 443.439 autónomos persona física tienen en total en España (el 22,2%) casi un millón de empleados. Son muchos más los que una vez pasada la barrera del primer año consiguen consolidar su actividad y crecer con su negocio: el 66% tienen más de tres años de antigüedad, y uno de cada dos (el 54,5%) lleva más de cinco años al frente de su negocio a fecha de junio de 2017.

A la vez que se fortalece el perfil de los autónomos ya que se ha incrementado también la edad de esos autónomos. Y si en junio de 2008 el 43% de los autónomos tenían entre 40 y 54 años, y el 23,2% más de 55, en junio de 2017 ambos registros han incrementado dos puntos porcentuales. Así como se ha reducido sensiblemente el porcentaje de autónomos españoles que tienen menos de 40 años, pasando de ser el 33,8 de los autónomos persona física al 28,4%.

Es decir, los autónomos van cumpliendo años, y sus negocios sumando experiencia con ellos.

Se han sumado societarios, extranjeros y los que se dedican a actividades profesionales dentro de los ámbitos sanitarios o de la educación.

Son cada vez más autónomos, más consolidados y más competitivos. Debemos seguir poniéndoles fáciles las cosas para que España crezca con ellos.

 

 

 

Dando pasos

Ha quedado constituida la Subcomisión para la reforma del RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos).

Todos los grupos políticos aceptaron en febrero esta iniciativa de Ciudadanos y en la que se debe debatir y proponer las medidas a adoptar de cara a mejorar la protección social de los autónomos. Esencialmente equiparla, en la medida de lo posible, a la de los afiliados al Régimen General.

De aquí, como defendí en mi ponencia ante la Comisión del Pacto de Toledo debe salir un sistema que no obligue a cotizar  a quienes cuenten con ingresos reales inferiores al Salario Mínimo Interprofersional, mayor flexibilidad a la hora de elegir las bases de cotización y que se reduzcan las cargas administrativas.

Utópica es la opción de adecuar las bases de cotización a los ingresos reales. Pero estaremos muy pendientes de lo que se diga, se haga, se proponga… para que no se perjudique más de lo que se pretende ayudar a los autónomos.

El trámite, ahora toca que los grupos, hasta el próximo 24 de abril presenten la lista de ponentes. Estaremos. Espero. Es lo lógico. Y así os lo contaré.

 

PD: La Ley de Medidas Urgentes del Trabajo Autónomo, señores del Congreso, sigue siendo urgente.

Un retraso que ya advertimos

Últimamente me da la sensación de que podría escribir un monólogo de esos que te hablan de las frases típicas de madre. Tales como ‘como vaya y lo encuentre‘, ‘te lo dije‘ o ‘ya verás, verás‘… pero es que lo dije, lo avisé y lo hemos encontrado… ya tenemos aquí ese calcetín que escondido en el fondo del cajón hace plofff y se asoma cuando nuestra querida madre se acerca a la cómoda…

Y el calcetín se llama retraso.

Retraso en aprobar una ley de medidas urgentes para los autónomos que ha dejado de ser urgente en su tramitación, aunque las medidas sigan siéndolo para los autónomos. Lo que estaba previsto que solucionara seis problemas concretos y muy definidos de los autónomos y quedara en marzo listo para publicar en el BOE, se ha convertido en un intenso debate en despachos y pasillos con más enmiendas que articulado.

Ha pasado de urgente a vital, pero lenta y larga. Es una ley que por mucho que algunos piensen que se ha escondido en el fondo del cajón, lo que está es tomando forma. Desde ATA no damos puntada sin hilo. Seguimos tejiendo para que con tesón consigamos la mejor Ley de Autónomos posible en España, ya que no nos han dejado aprobar lo urgente y después ampliar con clama (pero sin pausa) . Bordaremos esa Ley que se merecen los 3.200.000 trabajadores por cuenta propia que cada día ponen su empeño en un negocio que es parte de su vida.

Se lo merecen. Lo que no merecían es tanta espera. Pero algunos no han sabido verlo.